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    sábado, mayo 2

    Al Natural

    Mayo

    LuMaMieJueVieDo




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    Fotografía: aaflotante


       Como todo lo grande en este mundo, empezó con un vasito de vodka.

       Luego fuegos artificiales, explosiones estelares, universos en expansión. La pura fokin moda.

    Continuará...

    miércoles, abril 22

    Un mes, un año, una vida.

    Fotografía: Xava du [photographer padawan]


       -No lo sé, odio esos personajes que aman a todas sus amantes de la misma forma-. Dijo mientras azotaba el argumento sobre la mesa.

       -¿A qué te refieres?- inquirió ella con una mirada inquisitiva.

       -Bien lo sabes, tú escribiste esto, no es posible que no te hayas percatado de que el fulanito éste ama a todas de la misma manera, bueno, casi, apenas si cambia sus nombres, pero las actitudes, los sermones y las cursilerías resultan redundantes un capítulo tras otro. Es como si siguiera al pie de la letra un manual de amor, confiado además en que es el único y el efectivo. No avanza de otro modo más que del indicado, no importa si tropieza o sale avante, es necio o estúpido. Seguramente ambos-. Cruzó los brazos y le advirtió- no puedo publicar esto.

       -¿Qué, no todas somos iguales?- replicó.

       -Me indigna lo que dices. Más aun cuando tu obra no retrata eso, pues cada una de ellas es diferente, si bien, como todas, caen en lugares comunes, me parecen tan disimiles como irreductibles. No hay entre ellas grandes puntos de unión, incluso al interior de cada una existen discrepancias que las llevan la mayor parte del tiempo a no saber cuál es su deseo. Que si rojo, que si azul, que si amarillo, a cada página amanecen de un humor diferente. Mientras que él ¡qué va! siempre el mismo imbécil con las mismas cartas desgastadas bajo la manga.

       -No lo entiendes, ¿verdad?-. Soltó una risilla coqueta-. Aun eres tan bobo como siempre.




    Un mes, un año, una vida

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    Dorotea Coridón
    Abril

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    Imagen: Jorge Miente

    lunes, febrero 16

    Tarde que temprano

    Febrero
    (again)

    LuMaMieJueVieDo






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    Imagen: nahan


       Y aun cuando a veces no congeniamos, nos enojamos, lloramos, y andamos distanciados, nuestra necedad por estar conjugados es vasta. Tú en futuro perfecto, yo en imperfecto de subjuntivo.

       Somos en una sola palabra.

    viernes, enero 30

    Microbús 7

    Fotografía: «•*٠ кιτ-кaτн .٠*•»


       Una decepción amorosa, era obvio: el chofer del microbús estaba destrozado, no podía escuchar ninguna salsa, ninguna cumbia, ni un solo reguetón porque todo esto le recordaba a su rorra. Apenas su estéreo reproducía un CD y una lágrima empezaba a juguetear en el filo de su párpado, de inmediato hacía expulsar el endemoniado objeto y lo lanzaba a través de la puerta. Así varios discos vieron su fin: girando y reflejando las luces de la ciudad antes de caer hechos trizas al húmedo asfalto. Los pasajeros admiramos con singular sorpresa como los pequeños platillos abandonaban la embarcación para invadir nuevos mundos debido al destierro al que un mal amor los sometió.

       Sin embargo, la astucia del conductor no era la más veloz pues olvidaba que las melodías y los ritmos del amor no se hallan grabados sobre el vinilo de un LP, en la cinta magnética de un cassette, en los diminutos hoyuelos de un disco compacto o en las ínfimas celdas de una memoria flash, sino que están arraigados en el fantasma que habita la humanidad.

       Con todo, no era lerdo, solo lento: se tomó a sí mismo por el ombligo y se arrojó girando hacía la calle, dando vueltas y con poco brillo el chofer cayó sobre la banqueta hecho añicos. Nosotros seguimos su ejemplo.

     

    lunes, julio 21

    Toto murió en lunes

    Fotografía: lukatoyboy


        La noche del domingo fue un infierno.

        Con el paso de los años he tenido un sinfín de amantes, todas ellas imaginarias, y ellos también. Aunque adjudicar todo esto a mi imaginación es un flagrante acto de soberbia, pues todas estas imaginaciones parten de pequeños trozos bien maquillados del mundo: la chica de la portada de Playboy, la protagonista de la novela cuyo comercial se repite cada cinco minutos en el televisor, o el fulanito ese que anuncia armatostes para ejercitarse. No es necesaria una imagen para forjar una fantasía, ya menos para follar con ésta. Unas cuantas palabras, un solo aroma, y hasta un ligero rose inusitado basta para enarbolar una intrincada trama de enamoramiento, desplantes, copulas y desastrosos candores, que son, a fin de cuentas, lo que llena nuestras insípidas vidas.

        Mis pequeñas amantes, que eran tan efímeras como un suspiro, me intoxicaban de confianza: podía ser querido, incluso amado, hasta alabado por mis dotes eróticos: cuando menos los casos hipotéticos no mostraban una contradicción de principio. No obstante, la práctica real (o de la imaginación independiente a mí) me atemorizaba a grados tales que alguna vez cuando una chica de ensueño me preguntó la hora, solo pude proferir una flatulencia tan extensa como olorosa, cuyo eco de vergüenza retumbó en mis oídos por semanas.

        Con el tiempo me harté de mis amantes, les recriminé su falta de criterio, su generosidad al calificarme y sobre todo su incontenible adulación hacia mí. ¡Eran pura falsedad! Debía abandonarlos si quería algún día lamer algo más que una entrepierna imaginaria. Traté de no frecuentar sus recuerdos, pero no cesaban de aparecer por doquier, en los periódicos, en las radio, en cada anuncio comercial. No siento el menor remordimiento por haberlos asesinado uno por uno, fue la única manera de llegar hasta aquí.


        No logré excluirlo de mi meditación: la sangre debía correr.

    sábado, mayo 31

    Mayo, así se escribe

    Fotografía: Pedro Moura Pinheiro


       -Fue un bonito mes, ¿apoco no?, lleno de fanfarrias y fuegos artificiales.
       -¿Te gustó?
       -¡Por favor!
       -Vaya...
       -¿Vaya, qué?
       -Ay, nada.
       -¿Nada?
       -Sí, ná...
       -¿Insinúas algo?


       Ella continuó empecinada en exterminar su dulce de tamarindo.


       -¿A ti no te gustó?
       -Mmm...- mustió.


       La indignación escurrió de todas mis cavidades, chorreando hasta el piso de aquel minisuper. No lo podía creer. En un solo mes habíamos hecho hasta lo inimaginable (la exageración mediante). En ocasiones ya no sabía de mí entre tanto juego de pasión, entre tanto exceso, lujo y amor. No me vengas con el cuento de que tú no estabas en la misma onda que yo, si mil veces te vi sonreír radiante como el gato de Cheshire, le dije.


       -No insinúo nada, te seré franca- dijo sin despegar la mirada de su tamarinda presa -. Me alegra que te hayas divertido, que disfrutaras estos días conmigo, y que hasta me estés agradecido. Pero, la verdad, ya nada tenemos que hacer juntos. Además, quiero dedicarle más tiempo a mi tesis, y no quisiera que padecieras por mi falta de tiempo.


       In-cre-i-ble. ¿Uno está preparado para este tipo de cosas? ¡Obvio que no! Pero uno finge, ante todo: me mantuve expectante, no quise ni respirar (permítanme exagerar aun más). Decir algo me llevaría al camino de la estupidez, como siempre sucede, aunado a lo patético que sería rogonear. Era momento de apretarse los tanates y salir huyendo con ellos entre las patas. Aspiré hondo. Ella alzo sus ojitos pispiretos, me sonrió con una malicia sin igual.


       -¡Ay, pero cómo crees!- se carcajeó.
       -¡Caigo tan fácil!
       -Y no aprendes.

    lunes, febrero 11

    Torbellino

    Fotografía: XgeminisX

       Así que todo se arremolinaba. Debí saberlo antes, cuando vi a las viejas del pueblo degollando gallinas, cuando desaparecieron las risas de los niños y solo quedó el silbido monótono del grillo, cuando incluso la necia cigarra enmudeció, augurio de su propia muerte. Pero uno siempre piensa que volverá a amanecer. Cosa nada descabellada, imaginen ir a dormir arropados con la certidumbre de nuestra evanescencia. Es más sencillo dormir con la angustia de que venga el Coco para comernos a cachos y luego chuparse los dedos.

       Todo es más sencillo así. No quitaré el dedo del renglón: no hay que complicar más estos enredos. Seamos sinceros, cínicos, pero jamás charlatanes.


    Hoy ya no tengo con quien soñar húmedamente.


       El mercado de mis fantasías es cada vez más exiguo. Ahora me conformo con simplezas, vaguísimas reminiscencias de mi memoria, que cada día, como vídeo gastado, se deterioran más. A veces ya no sé qué estoy haciendo, ni a qué (sí, a qué) se lo estoy haciendo. Ya ni siquiera sé que siento, si es deseo, gusto por la rutina, o deleznable amor.

    Fuente