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    viernes, junio 6

    Ya se enteró

    Fotografía: Ramon Meneses


    Que suena el teléfono.

    Que lo contesto.



       -¿Bueno?
       -Ya supe, puto, que andas con *******a.
       -¿Quién habla?
       -No me cambies el tema, pendejo. Tú bien sabías que yo aun quería con ella, y no me digas que no.
       -Pero...
       -¡Pero mis huevos, cabrón! ¡No hay ni un pinche pretexto que te salve de ésto! ¿Qué ya no te acuerdas que hace tiempo, hace un chingo, acordamos no volver a robarnos las viejas?
       -¡Ah! ¡Hola, ****!
       -¡Que te ahoguen las putas olas! Porque ni “aguas” me dijiste. Te abalanzaste sobre ella como perro hambriento, como si ella fuera el último vaso de agua en el desierto, perro inmundo. Tan siquiera me hubieras contado, tan siquiera me hubieras comentado algo. ¡Pero no! Todo lo hiciste en lo oscurito, abajo del agua, como negocio sucio. Si me enteré fue porque eres un borracho boquiflojo. ¡Apuesto que no sabes quién me contó!
       -Sin duda fue L**.
       Brotó un pequeño silencio, raquítico, malnacido, que pronto enfermo y heredo su trono a una furia lagrimosa.
       -¡Es que no mames! ¡Aun tenía esperanzas! Le estuve hablando bonito a últimas fechas, y ella no me hizo el feo. ¡Cuando me le insinué, ella me siguió el juego! ¡Y tú, culero -culerísimo-, me robaste el último chance!
       -No, bueno...
       -Cállate. Si tuviera más tiempo, si el trabajo, mi esposa y los niños no fueran tan absorbentes, ¡te juro, malparido imbécil, que iría hasta tu casa para romperte la madre, para arreglar esto como se debe!
       -Por cierto, ¿cómo están los chiquillos?
       -Mira que bien, aunque al mayorcito lo noto un poco amanerado, pero ya le estoy corrigiendo eso.

    sábado, febrero 23

    Ahora pensaba postear una guarrada

    Fotografía: f__afuu


       Cuando de pronto, revisando cabalmente los pendientes del Reader, encontré el más reciente posto de Cinder. Y entre los premiados por Cinder encontré a éste, su adorado blog. Mi corazón galopó un instante, luego se detuvo exánime.

    ¿Qué es esto de ganar un premio?


        Aclaremos un par cosas antes:
    1. No es que no me sienta halagado por recibir este premio, al contrario, me siento muy afortunado al haber sido premiado por Cinder, cuyo blog admiro. ¡Mil Gracias Cinder!

    2. Sí, mi vanidad está desborda por hoy, pero no se fijen, mañana volverá a la normalidad: su mínima expresión.

    3. Creo que no hay punto tres. (Si usted ve un punto tres, no dude en contárselo a su oftalmólogo de confianza.)

       No discutiré qué es "ganarse un premio". Sea lo que fuere, se siente bien, y ante lo que se siente rico uno no se queja (sería una absoluta descortesía).

       Un poco de historia (para el ocioso): el premio inició su recorrido aquí, al parecer fue idea de Eseya, y además tiene ciertas reglas (casi como un meme).

       Eso de seguir lineamientos me eriza los pelos, no solo los de la cabeza, y no precisamente de gusto, aunque tampoco me disgusta del todo. ¡Qué va! Nomás no los quiero seguir. Así tampoco quiero ceder mi premio, bueno, no sin antes consultar su opinión querido y amable público. Porque somos democráticos (como debe, solo en lo políticamente intrascendente), dígame usted postlector ¿a quién le pasamos el premio? ¿Quién sería tan feliz como yo al recibirlo, o más quizá? ¿Quién seguiría los reglamentos del premio, a diferencia de mí?

    ¡Vamos, esperamos su pronta opinión!

    ¡Siéntase juez y verdugo!

    ¡Nomine a uno, o a cinco!

    ¡Autonomínese!

    ¡Aquí todo se vale!*

    ¡Déjenos saber sus preferencias!


    Mire qué chulada de premio le aguarda:


    Sea la envidia de sus postlectores.






    *No se consterne, la decisión final es mía.