| Fotografía: f__afuu |
Cuando de pronto, revisando cabalmente los pendientes del Reader, encontré el más reciente posto de Cinder. Y entre los premiados por Cinder encontré a éste, su adorado blog. Mi corazón galopó un instante, luego se detuvo exánime.
¿Qué es esto de ganar un premio?
Aclaremos un par cosas antes:
- No es que no me sienta halagado por recibir este premio, al contrario, me siento muy afortunado al haber sido premiado por Cinder, cuyo blog admiro. ¡Mil Gracias Cinder!
- Sí, mi vanidad está desborda por hoy, pero no se fijen, mañana volverá a la normalidad: su mínima expresión.
- Creo que no hay punto tres. (Si usted ve un punto tres, no dude en contárselo a su oftalmólogo de confianza.)
No discutiré qué es "ganarse un premio". Sea lo que fuere, se siente bien, y ante lo que se siente rico uno no se queja (sería una absoluta descortesía).
Un poco de historia (para el ocioso): el premio inició su recorrido aquí, al parecer fue idea de Eseya, y además tiene ciertas reglas (casi como un meme).
Eso de seguir lineamientos me eriza los pelos, no solo los de la cabeza, y no precisamente de gusto, aunque tampoco me disgusta del todo. ¡Qué va! Nomás no los quiero seguir. Así tampoco quiero ceder mi premio, bueno, no sin antes consultar su opinión querido y amable público. Porque somos democráticos (como debe, solo en lo políticamente intrascendente), dígame usted postlector ¿a quién le pasamos el premio? ¿Quién sería tan feliz como yo al recibirlo, o más quizá? ¿Quién seguiría los reglamentos del premio, a diferencia de mí?
¡Vamos, esperamos su pronta opinión!
¡Siéntase juez y verdugo!
¡Nomine a uno, o a cinco!
¡Autonomínese!
¡Aquí todo se vale!*
¡Déjenos saber sus preferencias!
Mire qué chulada de premio le aguarda:
Sea la envidia de sus postlectores.
*No se consterne, la decisión final es mía.